| |
Nuestros oídos determinan la posición estéreo a partir de la diferencia de fase entre dos fuentes sonoras. Básicamente, la fase, es la relación temporal entre dos sonidos, formas de onda, o señales en un circuito. Cuando esta relación es instantánea, decimos que las dos señales o sonidos están en "fase". Sin embargo, cuando esta relación temporal no está sincronizada, los sonidos están "fuera de fase" y esto nos da información para determinar una señal estéreo. Dicho esto, hay un límite sobre la diferencia de fase que deben tener las dos señales. Si están demasiado fuera de fase, ciertas frecuencias se reducirán en volumen tras combinar los canales derecho e izquierdo, mientras que aumentarán su volumen en ciertas notas sobre una señal distorsionada. Por tanto, es fundamental que exista una asociación correcta de fase.
El panorama puede influir sobre el volumen, por eso es aconsejable panoramizar los sonidos en la imagen estéreo antes de ajustar los niveles de cada instrumento. Para empezar, las propiedades estéreo de un sonido en si mismo siguen estando predefinidos y no se pueden alterar, aunque lo más importante es que la colocación de una señal dentro de una mezcla puede tener un efecto tan dramático como hacer cambios drásticos de volumen. Por ejemplo, panoramiza un sonido totalmente hacia un lado y el instrumento parecerá más distante; panoramiza al centro y tendrás la impresión de que está más cerca y delante de ti.
Esto ocurre porque cuando la señal se sitúa en el centro, su energía es compartida por ambos altavoces y por tanto, suena más intensa; el nivel de la señal puede aumentar alrededor de 3 a 6dB.
Una mezcla espaciosa requiere más factores que una buena panoramización. Como el sonido viaja a unos 346 m/s, si vas a aplicar un retardo a una señal mono y lo pones en uno o dos milisegundos, dará una sensación panorámica mucho más convincente que si usas el control de panorama. Yendo más allá, si rebajas en unos 3dB la señal retardada en torno a 4-8 Hz y realzas la señal original en unos pocos dB en la misma frecuencia, emularás el efecto del sonido que llega a un oído antes que al otro, y esto puede hacer que la imagen resulte mucho más amplia que los límites de tus altavoces. Lógicamente, puedes tener problemas de "phasing", y desde luego, los valores grandes de retardo pueden tener efecto sobre la fase de la señal, así que debes comprobar que los resultados sean aceptables.
En el mundo real, la absorción de las frecuencias altas de un sonido, es directamente proporcional a la distancia que éste haya recorrido. Además, las frecuencias altas que permanecen, se retrasan ligeramente frente a las frecuencias graves. Por este motivo, tiene sentido que cuanto más lejos esté un sonido del oyente, se percibirá menos detalle de altas frecuencias o un mayor retardo en relación con las frecuencias graves.
Quédate con esto: si usas pequeños cortes de EQ para eliminar agudos, conseguirás que un sonido resulte más distante, y si los realzas, el sonido parecerá más cercano.
Cuando llega el momento de mezclar un tema, es importante recordar que nuestro cerebro no trabaja con valores absolutos, en vez de eso, tiene que trabajar con los principios del contraste. Para tener una buena perspectiva de dónde está un sonido dentro de una mezcla, nuestros oídos y cerebros necesitan algún tipo de comparación.
Así que, para que un sonido aparezca en segundo plano, otros sonidos deben aparecer al frente, mientras que para obtener una buena sensación de "derecha a izquierda", algunos sonidos mono deben estar en el centro. Unos de los errores más frecuentes de las mezclas, es intentar que un barullo de sonidos estéreo suenen al frente. El resultado es una mezcla demasiado llena o excesivamente borrosa. Si todos los sonidos luchan por un lugar en primer plano, se perderá la perspectiva de profundidad, así que debes decidir que instrumentos son más importantes para ponerlos al frente y colocar atrás los demás.
Sobre todo, ten en cuenta que la mezcla estéreo y el posicionamiento de los instrumentos raramente es natural. En la vida real, cuando vamos a un concierto en una sala grande, la reverb natural enmascara a veces la información acústica que necesitamos para determinar las posiciones de las fuentes.
La clave es intentar conseguir los mejores resultados desde un punto de vista artístico sin necesidad de ser demasiado "correctos" técnicamente.
|
|